
Acuerdos de nivel de servicio (SLA) para empresas con tiempos de respuesta, disponibilidad, prioridades, monitoreo y responsabilidades claras.
Un incidente no debería comenzar con preguntas sobre quién responde, qué tan urgente es o cuánto tiempo puede esperar.
Definimos esas reglas antes de que sean necesarias.
Menos incertidumbre. Más control sobre la operación.
Incidente detectado
Presentar como cuatro cifras o indicadores grandes.
La operación está detenida o existe un impacto grave sobre un servicio crítico.
Existe una afectación importante, pero parte de la operación continúa disponible.
Existe una afectación limitada sin detener la operación principal.
Cambios, consultas o requerimientos que no representan una incidencia.
Cuando el servicio lo permite, combinamos monitoreo, alertamiento y gestión de incidentes para detectar problemas antes de que se conviertan en una conversación de soporte.
Servidores y servicios cloud administrados.
Sitios, ecommerce y sistemas críticos.
Protección, disponibilidad y operación de servicios web.
Servicios administrados donde la arquitectura permita establecer objetivos de servicio.
Infraestructura y servicios de comunicación administrados.
Aplicaciones y plataformas desarrolladas u operadas por Kiüve.
Un sitio corporativo no necesita necesariamente el mismo nivel de operación que un ecommerce, un ERP o una plataforma que procesa transacciones.
Por eso definimos el SLA según el impacto real de cada servicio.
Operación cotidiana
Sitio corporativo, blog, micrositio.
Servicios importantes
Ecommerce, aplicaciones internas, servicios clave.
Operaciones que no pueden detenerse.
ERP, plataformas de transacciones, servicios esenciales.
Mayor criticidadMayor nivel
De monitoreo, respuesta y escalamiento
Monitoreo
Respuesta
Escalamiento
El proceso de respuesta ya está definido.
Los incidentes críticos reciben prioridad acorde con su impacto.
Cliente y proveedor conocen el alcance del servicio.
Disponibilidad, atención y continuidad dejan de depender de acuerdos informales.
Los compromisos pueden medirse y revisarse.
Determinamos qué servicios son críticos para tu operación.
Definimos prioridades, horarios, responsabilidades y objetivos.
Monitoreamos y atendemos conforme al nivel contratado.
Utilizamos información operativa para evaluar cumplimiento y oportunidades de mejora.